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Carbohidratos y Azúcares

Los carbohidratos aportan la energía necesaria en personas con diabetes, pero se ha de tener en cuenta que hay que controlar el incremento de glucemia después de estas comidas.

El consumo de carbohidratos, glúcidos o azúcares debe de ser controlado en las personas con diabetes

Los Carbohidratos, también llamados sacáridos o glúcidos, y relacionados con los azúcares, son alimentos que a lo largo de la historia de la humanidad han estado presentes en la dieta porque contribuyen a un aporte de energía de forma rápida.

Los Carbohidratos Es verdad que el consumo de este tipo de alimentos ha descendido mucho en los últimos años porque tienen la mala fama de ser alimentos que engordan, pero hay que destacar que una dieta equilibrada debe contener entre el 50% y 60% de las calorías en hidratos de carbono.

Es recomendable que estos sean del tipo de absorción lenta como las legumbres, cereales y derivados.

El Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu, proporciona toda la información necesaria sobre la función de los hidratos de carbono.

Carbohidratos Su consumo es imprescindible, ya que aportan la energía necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo.




Se ha de tener en cuenta que este tipo de alimentos en personas con diabetes deben aportar también la energía necesaria, teniendo en cuenta que se ha de controlar el incremento de glucemia después de las comidas.

Carbohidratos Este incremento depende fundamentalmente de los hidratos de carbono ingeridos.

El cuerpo humano descompone los carbohidratos y los transforma en glucosa.

A medida que la glucosa sube en sangre, el páncreas libera insulina que hace la función de trasladar la glucosa de la sangre a las células.

En las personas con diabetes tipo 1, el páncreas no produce suficiente insulina y el organismo no es capaz de transportar la glucosa.

Por ese motivo, se necesita el suministro de insulina de forma externa mediante inyecciones subcutáneas.

Cuando el cuerpo no tiene la capacidad de actuar debidamente ante la insulina que el páncreas produce, hablamos de diabetes tipo 2.

Este tipo de diabetes es el más común, y aunque su desarrollo puede darse por diversos motivos, los principales factores de riesgo están asociados a malos hábitos alimentarios, una vida sedentaria y poca actividad física.

Por estas razones, es importante controlar el consumo de hidratos de carbono y conocer las diferentes formas en las que lo podemos encontrar.

A continuación, las explicamos:

Carbohidratos

Tipos de azúcares

Podemos encontrar diferentes tipos de hidratos de carbono, pero los más habituales suelen ser aquellos de absorción rápida. Podemos dividirlos en dos tipos:

Monosacáridos

Son los carbohidratos más sencillos, caracterizados por su sabor dulce y por su reducido tamaño.

Entre ellos, destacan:

  • Fructosa: Azúcares que se encuentran principalmente en la fruta. Se utiliza en sustitución del azúcar, ya que se asimila más lentamente. Su consumo es habitual en dietas para personas con diabetes.
  • Glucosa: Se encuentra en frutas, verduras. Normalmente no se encuentra en la naturaleza, sino que forma parte de la sacarosa.
  • Galactosa: Se forma cuando las enzimas digestivas degradan la leche.

Disacáridos

Están compuestos por dos monosacáridos unidos.

Necesitan que nuestro cuerpo los convierta en monosacáridos mediante enzimas específicas, para que se puedan absorber por el tracto digestivo.

  • La sacarosa está formado por glucosa y fructosa, lo que denominamos azúcar común. En la naturaleza la encontramos en la caña de azúcar, remolacha, arce (árbol del Canadá)
  • La lactosa esta compuesta de glucosa y galactosa, compuestos que se encuentran en el suero de la leche.
  • Maltosa, también llamada azúcar de malta, está presente en semillas.

Es muy importante conocer los diferentes tipos de azúcares para evitar complicaciones derivadas de una mala planificación de nuestra dieta.

Sus nombres pueden ayudarnos a recordar en qué tipo de alimentos están presentes: la fructosa y la fruta, la maltosa y la malta (cerveza) o la lactosa y la leche.

Y recordad, lo más recomendable, como siempre aconsejamos, es consultar con nuestro médico especialista  si tenemos dudas o queremos realizar cualquier cambio o modificación en nuestra alimentación




 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  https://www.solucionesparaladiabetes. com

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