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Empanadas Horneadas De Plátano Verde Y Queso

Hace un par de meses tuve la oportunidad de conocer Quito, y me conseguí dentro de la gastronomía propia de la Sierra ecuatoriana, estas deliciosas empanadas preparadas a base de plátano verde (plátano macho) o verde como le llaman en Ecuador. 

Las rellenan con mucho queso y las consumen prácticamente en cualquier momento del día.  Bien como entrante en una comida principal o inclusive como merienda, estas empanadas casi siempre están presentes.

Me encantó la idea de no usar ningún tipo de harina para prepararlas y de usar el plátano verde, que es rico en almidón resistente; es decir que no aumenta rápidamente los niveles de glucosa en el cuerpo, como sí lo hacen otros almidones. Son perfectas para los celíacos, ya que no contienen gluten; para diabeticos e insulinorresistentes y para todos los que deseamos comer alimentos saludables y naturales.  La versión original de Quito es frita, pero yo se las traigo horneadas y están igual de ricas y crujientes.

Yo le añadí a la masa un pequeño toque personal que me pareció que le viene muy bien al plátano, y es un poco de clavo de olor molido y de anís dulce en grano.  Esto hace que el sabor del plátano resalte y tengamos una masa aromatizada.

Pues bueno!, no les doy mas conversa y les dejo los ingredientes y el paso a paso de estas deliciosas empanadas, que pueden preparar para el desayuno o como parte de una cena, acompañadas de una buena ensaladas fresca y verde.

INGREDIENTES:

3 plátanos verdes (plátano macho)

queso blanco rallado

queso blando tipo mozzarella, guayanes, de cabra o cualquier otro que pueda hacerse puré con un tenedor

1 cdta de anís dulce en grano

3 clavos de olor molidos

2 cdas de aceite

 

PREPARACION:

Lavar los plátanos y cortarlos en rodajas gruesas. Cocinarlos en agua con todo y la cáscara hasta que estén blandos. Retirar del agua y con ayuda de un tenedor y un cuchillo, quitar la piel  de los plátanos. Colocar todas las rodajas en un bowl, y con un triturador para puré triturarlos inmediatamente. Esto hay que hacerlo con los plátanos aún calientes para que sean fáciles de triturar y se conviertan en una masa. A medida que los trituramos incorporamos el clavo molido, el anís dulce, un poco de sal y el aceite.

Una vez  triturados bien, sin que haya trozos  de plátano, dejamos que la masa baje un poco su temperatura y amasamos. Probamos el punto de sal y agregamos mas  o no, según nuestro gusto.

En una silicona o sobre un trozo de plástico engrasado, colocamos una bolita de masa y la aplastamos un poco con ayuda de las manos; colcocamos otro plástico encima o doblamos la silicona y con ayuda de un rodillo aplanamos un poco para que la circunferencia quede pareja. No hay que dejar la masa muy delgada, ya que se partiría al momento de doblar la empanada.

Una vez obtenida la circunferencia de masa, colocamos un poco del relleno de queso; para el cual mezclamos el queso blanco rallado o picado en cubitos con el queso hecho puré.

Se dobla la masa sobre sí misma para formar la empanada. Con los dedos mojados en agua, se sellan las grietas que se abren al doblarla y se sella todo el borde de la empanada para que no se escape el relleno. Se colocan en una bandeja muy engrasada y se hornean a 170°C hasta que estén bien doradas.

 

Fuente: este post proviene de Mariana Martínez. Cocina y Casa, donde puedes consultar el contenido original.
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