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Con la diabetes no se termina el mundo: ¡Es hora de aceptarnos!

Cuando nos diagnostican, o en algunas etapas de nuestra vida como la adolescencia, hablar de nuestra diabetes, aceptarla y asumir que nos tenemos que cuidar mejor que nunca, se vuelve complicado. Ser diabético no te cambia así que ¿Por qué lo ocultas? ¡Es hora de aceptar nuestra diabetes!

El diagnóstico

Ya os habíamos hablado en un post anterior sobre algunas de las reacciones que experimentamos cuando nos diagnostican con diabetes. Una de ellas, la negación, puede convertirse en una tónica habitual. Con la diabetes no se acaba el mundo, ¡no te preocupes! Es habitual que cuando debutamos nos cueste hablar del tema, incluso nos puede dar reparos que nuestro entorno sepa de la existencia de nuestra diabetes. No hay de qué avergonzarse, es hora de visibilizar la enfermedad.

Adolescentes y diabetes

Durante la adolescencia son habituales las inseguridades o el miedo a ser diferente al resto. Los diabéticos podemos sufrir vergüenza de nuestra enfermedad, incluso sentir miedo a ser rechazados por ella. Sin embargo, la diabetes es una enfermedad más que conocida por todos y si nosotros mismos la vivimos con naturalidad, el resto también lo hará.

Nuestra dieta, nuestra medicación y nuestro día a día con la diabetes son perfectamente normales, y tenemos que verlo como tal. Los diabéticos podemos salir de fiesta, viajar y disfrutar con nuestros amigos si cuidamos de nuestra salud y autocontrolamos nuestra enfermedad.

 

 

Visibilización de la diabetes

Uno de nuestros objetivos principales es visibilizar y normalizar la diabetes ¿Cómo podemos conseguirlo? Empezando por vivir la enfermedad con normalidad nosotros mismos. Ser diabético no es ningún problema, porque con control y cuidado podemos conseguir todo lo que nos propongamos. Los límites no los pone la diabetes, nos los ponemos nosotros mismos. ¡Siendo diabético también puedes conseguir todo lo que te propongas!