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Campamentos de verano y niños con diabetes

Llega julio y con él el tan esperado verano. Tras terminar el colegio, son muchos los padres que buscan actividades para que los niños estén entretenidos mientras ellos trabajan.

Una opción muy recurrente son los campamentos de verano.

A pesar de ello, hay muchos padres con hijos diabéticos que tienen dudas sobre si apuntar a su pequeño o no, por miedo a que no sepan gestionar correctamente su enfermedad ¡con lo bien que se lo van a pasar! No hay nada que temer, un niño diabético puede vivir y hacer lo mismo que cualquier otro.

¡Te lo contamos!

¿Por qué son importantes los campamentos?

Las actividades de convivencia organizadas durante los meses de verano son muy importantes para que los pequeños de la casa puedan convivir con otros niños, se diviertan y aprendan.

Estas posibilidades se amplían cuando nuestro hijo es diabético. Los campamentos de verano son una ocasión perfecta para ayudar a que los niños puedan ver su diabetes como algo normal y aprendan a gestionarla por ellos mismos.

Los días que tu hijo esté fuera de casa hará que aprenda a ser más independiente y también le obligará a responsabilizarse de los aspectos básicos para controlar su diabetes, como pincharse la insulina, contar los carbohidratos o medir las glucemias.

¿A qué tipo de campamento puede ir?

Muchos padres, una vez que habéis decido llevar a vuestro hijo a un campamento de verano, os surge la duda de si apuntarlo a uno especializado en niños con diabetes o si puede asistir a cualquier tipo de acampada. Los pequeños de la casa pueden asistir a cualquiera, aunque sean diabéticos, en ninguno va a tener ningún tipo de problema; pero si es la primera vez que asiste o aún no tiene demasiada autosuficiencia, es más recomendable que asista a una actividad dirigida para niños diabéticos. ¿Por qué? El motivo está muy claro, en este tipo de campamentos se sentirán más integrados porque el resto de niños también llevarán con ellos su kit diabético. Además, en estas convivencias se dará cuenta de que no es el único que vive con diabetes y además, con juegos y actividades, los monitores especialistas imparten cursos para que aprendan a gestionar mejor su enfermedad y a ser cada vez más autónomos.

El principal objetivo de los niños es pasárselo bien

A la hora de enviar a vuestro hijo de campamento, tenéis que tener en cuenta que su principal motivación es pasárselo bien y entretenerse con otros chavales de su edad. Durante el tiempo que dure su estancia fuera, participará en diferentes actividades al aire libre y estará en contacto con la naturaleza. Es muy importante que, antes de apuntar al niño en el campamento, dispongas de toda la información sobre los talleres y excursiones que va a realizar para ver si se ajusta a vuestras expectativas.

 

Los campamentos también servirán como refuerzo para que tu hijo pueda conocer más de cerca la diabetes. Los cursos de aprendizaje de la enfermedad le servirán para saber más de ella y logrará una mayor independencia.

Además, durante esos días compartirá sus experiencias con otros niños que se encuentran en su misma situación y volverá a casa con una nueva visión de su diabetes.

Un buen momento para los padres

Que vuestro hijo se vaya unos días de campamento no solo le beneficiará a él, también los padres os haréis partícipes de las ventajas. Cuando la diabetes se detecta siendo el niño muy pequeño, sus padres tienen que aprender a marchas forzadas todo lo necesario para que la salud de su hijo sea buena.

Estar pendiente de las glucemias, la comida y la insulina también forma parte del día a día de los padres de un niño diabético, no solo de él mismo.

A medida que crecen, van ganando en autonomía. Como siempre decimos, el autocontrol de la diabetes es clave para poder llevar una vida perfectamente normal, pero cuando se es pequeño todo depende de los padres.

Las acampadas para diabéticos ayudan a que los más pequeños aprendan a cuidarse ellos mismos y a depender cada vez menos de sus padres.

Así el día a día en el colegio, las excursiones y las fiestas con amigos serán mucho más llevaderas para los padres. Porque sí, después de un campamento especializado ¡vas a vivir la diabetes de tu hijo de otra forma!

 

¿Cómo hay que prepararse para el campamento?

En los campamentos de verano vuestro hijo va a estar practicando actividades desde el momento que se levante hasta que se vaya a dormir.

Por este motivo, el aumento de la actividad física, en la mayoría de ocasiones puede influir en las glucemias. Antes de preparar el equipaje y poner rumbo al tan deseado campamento de verano, lo mejor es visitar al médico.

El endocrino especialista redactará un informe completo con las circunstancias clínicas del niño para que los monitores y médicos del campamento sepan cómo ayudarle y cómo actuar ante cualquier cambio.

Además, es muy importante llevar el kit diabético perfecto, con todo lo necesario para el control de la enfermedad durante los días que se vaya a estar fuera. Insulina, glucómetro, tiras reactivas, lancetas… ¡qué no se os olvide nada!

 

 

RECURSO: quohealth.com