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No Hay Vacaciones Para La Diabetes

Aunque este verano te tomes unos días de vacaciones para desconectar del ajetreo de los meses de frío, la diabetes no te da descanso en ningún momento del año y tienes que seguir gestionándola, aunque estés de viaje o tumbado tomando el sol en la piscina.

Durante este verano sigue con el control que realizas todos los meses.

Te contamos los puntos a los que tienes que prestar atención.

En verano, sigue con el mismo control

Los médicos nos marcan las pautas, nosotros gestionamos nuestra enfermedad. El control de la diabetes solo lo podemos hacer nosotros y, si lo hacemos bien, esta evolucionará a otros estadios.

Para conseguirlo, debemos seguir el tratamiento que nos ha pautado el endocrino.

El control de nuestras glucemias, el conteo de los hidratos de carbono, las inyecciones de insulina o la medicación tenemos que realizarlos igual que si estuviésemos en cualquier otra fecha del año.

En los meses de calor tienes que sumar un punto más, muchas veces el ascenso del mercurio afecta a la composición de los medicamentos.

Para que esto no ocurra, infórmate de cuál es la temperatura óptima para su manutención y evita que el fármaco esté expuesto de forma directa a los rayos del sol.

Comida fresca y sana

En verano es aconsejable evitar las comidas copiosas porque las altas temperaturas pueden causarnos algún trastorno en nuestra salud.

A la hora de llevar un buen control de la diabetes, tenemos que planificar una dieta saludable, variada y equilibrada que nos permita saber el número de carbohidratos que ingerimos para que no nos perjudiquen en nuestra diabetes.

Las verduras, las frutas o las hortalizas son los alimentos perfectos para hacernos unas recetas refrescantes y sanas este verano.

Asimismo, evita las grasas saturadas porque no solo nos provocan obesidad, también son malas para nuestra diabetes.

Especialmente en la temporada estival, tienes que preocuparte por estar bien hidratado.

Como mínimo debes tomar dos litros de agua diarios para no sufrir los problemas de la escasez de este líquido en el organismo.

Si los diabéticos sufrimos una deshidratación nuestros niveles de azúcar en sangre se incrementan, es decir, sufriremos una hiperglucemia.

Evita el sedentarismo

Tener unos días de descanso, no es sinónimo de llevar una vida sedentaria, es más, es el tiempo perfecto para practicar actividades deportivas.

El ejercicio es un buen aliado para trabajar la diabetes, por ello, busca todos los días un ratito y continua con tu rutina deportiva.

Aunque siempre lo tiene que decir el médico, el deporte puede hacer que tu salud mejore y que incluso llegues a necesitar menos insulina o medicación oral.

Estos días son muy propicios para practicar actividades deportivas con menor cantidad de ropa y, si estamos en la playa o la piscina, todos acostumbramos a ir descalzos.

Aunque no tiene que ser un problema, tenemos que prestar mucha atención porque la facilidad para hacernos una herida aumenta y podría derivar en una úlcera de difícil curación en aquellos que somos diabéticos.

 

 

 

 

 

 

RECURSO:quohealth.com