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Natación Con Diabetes, ¿Mar o Piscina?

Con el calor de estas últimas semanas, cualquier deporte que se precie se pone cuesta arriba.

Sin embargo, es posible ejercitarse y estar fresquito ¿Cómo? ¿Has oído hablar de la natación?, además de ser un deporte muy recomendable para cualquier persona, puede ayudarnos, y mucho, en el control de nuestra diabetes.

Natación para controlar nuestra diabetes en verano

Como siempre apuntamos, es muy importante introducir en nuestra rutina diaria el ejercicio físico.

Media hora caminando a paso ligero puede ser la diferencia necesaria para que nuestra salud mejore.

Somos conscientes de que en pleno verano pasear al sol es lo que menos apetece, pero el calor no es excusa para dejar de lado el ejercicio físico tan importante para nuestra diabetes.

Practicar deporte con regularidad nos ayuda a controlar nuestras glucemias, así que ¡no hay excusa!

 

La natación es uno de los deportes más completos que existen, ya que su práctica implica el uso de una gran cantidad de músculos de las extremidades inferiores y superiores, del abdomen y la espalda.

Es un deporte aeróbico, por lo que además nos ayuda a fortalecer el corazón y los pulmones.

Además, al ser un deporte acuático, la temperatura del mar o la piscina favorece la circulación sanguínea.

¿Cómo hacer natación?

Como con cualquier otro deporte, los diabéticos tenemos que tener en cuenta una serie de cosas antes de empezar a entrenar.

Es fundamental que revisemos nuestros niveles de glucosa, ya que si son demasiado bajos tendremos que ingerir carbohidratos de absorción rápida; y si fueran demasiado altos, comprobar la cetosis en orina y posponer el ejercicio hasta que nuestra glucemia baje.




No es recomendable hacer sobre esfuerzos, porque pueden hacer que suframos una hipoglucemia.

Lo mejor es realizar series cortas, de 25 o 50 metros, y llevar una buena coordinación entre la brazada y la respiración.

Por supuesto, ante cualquier síntoma leve, como dolor de cabeza, mareo o visión borrosa hay que abandonar el ejercicio y salir del agua.

Cuidado con los pies

Sobre todo, si decides nadar en el mar, aprovechando tu visita a la playa, debes tener especial cuidado con los pies.

En habitual que, con el roce de la arena, la fricción de alguna piedra o las conchas nos hagamos alguna herida.

Los diabéticos debemos tener especial cuidado, ya que un corte mínimo puede desencadenar en algo más grave.

¿Has oído hablar del pie diabético? Si no quieres sufrir una complicación de la diabetes tan grave como esta, es importante que revises bien tus pies después de nadar para detectar enrojecimiento, cortes o ampollas.