Es cierto que cuando nos detectan diabetes, el ejercicio es, junto con la alimentación, uno de los aspectos que tenemos que tener más en cuenta.

Si antes de ser diabéticos éramos personas que seguíamos una vida sedentaria, lo primero que debes saber es que esto tiene que acabarse.

Es por nuestra salud.

La actividad física como complemento a la alimentación se traduce en media hora diaria de ejercicio, como mínimo.

Cualquier deporte que implique el movimiento y la activación del cuerpo es válido.

Correr, ir en bicicleta, andar son alguna de las opciones que puedes barajar.

Diabetes y deporte van cogidos de la mano pero, igual que en la comida, nuestra situación implica una serie de cambios a la hora de practicar cualquier tipo de actividad física.